Financiación de la educación

Financiación en España


La gestión y administración de la Educación en España se lleva a cabo a través de un modelo descentralizado en el que participan la Administración General del Estado (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. MECD) y las Comunidades Autónomas (Consejerías de Educación). 


El sistema general de financiación de las Comunidades Autónomas se fija a través de un acuerdo multilateral entre el Estado y éstas, mediante los impuestos, tasas, precios públicos y otros ingresos se garantizan la prestación de servicios públicos primordiales, como la Educación. Las Consejerías Autonómicas disponen de una gran autonomía para gestionar los fondos públicos de su territorio y determinar su distribución entre las distintas enseñanzas, programas y servicios.

Además, el Estado regula y financia un sistema general de becas y ayudas al estudio, con el objetivo de que todos los ciudadanos españoles tengan acceso a ejercer su derecho a la educación, independientemente de su situación económica y social, en igualdad de condiciones. 


En España, las distintas etapas educativas se pueden cursar tanto en centros públicos como en centros privados. En los primeros la financiación de la Consejería Autonómica del lugar de residencia, pero sólo en lo que se refiere a la escolarización del estudiante, ya que el resto de materiales como libros, cuadernos, material didáctico, comedor… están a cargo del núcleo familiar.

Por otro lado, en los centros privados no concertados son las propias familias de los alumnos los que asumen todo el coste de la educación (matrícula, libros, materiales…). A excepción de los centros privados concertados, los cuales son subvencionados en gran medida por la Administración Central y, por lo tanto, la carga económica recae tanto en el Estado como en el núcleo familiar. 

Aunque el primer ciclo de la Educación Infantil (0-3 años) no es gratuito, las administraciones municipales establecen las cuotas que deben pagar las familias en estos centros públicos. En cambio, el segundo ciclo de la Educación Infantil (3-6 años) sí es gratuita su escolarización.

La educación básica, que comprende la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), es gratuita en los centros públicos, pero el fondo público sólo cubre la escolarización por lo que las familias se deben costear los gastos de material escolar, libros de texto y servicios complementarios (comedor y transporte), aunque existen becas que ayudan a cubrir dichos gastos. 

La matriculación en centros públicos en la educación secundaria postobligatoria (Bachillerato) se exige por parte del alumnado el pago de una tasa de importe pequeño en concepto de seguro escolar, que proporciona una cobertura ante circunstancias de infortunio familiar, accidente o enfermedad; realizando el pago directamente al centro educativo que el centro, a su vez, lo ingresa en la Tesorería de la Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

En las universidades públicas, el alumnado debe abonar unas tasas que contribuyen a financiar parte de los costes de la enseñanza, pero cuenta la ayuda de becas, que se otorgan directamente al alumno ciertas cantidades de dinero que varían según sus circunstancias familiares.



Financiación en Suecia


La educación de Suecia está principalmente financiada por los impuestos municipales, ya que el municipio en el que reside el estudiante es el encargado de asignar los recursos necesarios a los estudiantes y a los centros educativos, y el Estado, a través de los fondos estatales denominado ‘ Concesión del Estado General’ que se abona a todos los municipios suecos.

Además, a través de los fondos municipales, los niños en edades comprendidas entre 1-5 años tienen acceso a un subsidio para la etapa educativa que les atañe, la que hace referencia a Preescolar (Förskola). Dicha cantidad de subsidio dependerá de factores como la edad y la situación familiar que les rodea (padres trabajando, estudiando, en paro o a cargo de otros menores).

En Suecia las escuelas pueden ser públicas o privadas (también llamadas escuelas independientes). La mayoría de los estudiantes suecos asisten a escuelas públicas municipales que se encuentran cerca de su
casa y están subvencionadas tanto por el municipio de residencia como por el Estado.

Las escuelas independientes, a diferencia de España, son gratuitas y subvencionadas por los recursos municipales por cada alumno, pero están gestionadas por una empresa, fundación o asociación. Estas escuelas tienen el mismo currículo educativo que las escuelas municipales, aunque algunas se caracterizan por tener perfiles específicos enfocados al deporte, a metodologías educativas como el método de Montessori o Waldorf, a la enseñanza en inglés o de carácter religioso, entre otros. Un 12% de los alumnos de la educación obligatoria y un 24% de los alumnos de bachillerato cursa sus estudios en este tipo de escuelas.



En cuanto a las escuelas Sami [Sami =Lapón] (Samoskola) para niños de la población sami indígena y las escuelas Specialskola para alumnos con dificultades auditivas son financiadas por el Estado sueco de forma directa, al igual que los estudios de educación superior.

La Educación de Adultos es subvencionada y gratuita, al igual que los estudios obligatorios. Y en lo que se refiere a la Educación complementaria, se les cobra a los alumnos una tarifa por cada curso, dicha tarifa varía según si el curso está subvencionado por el gobierno o no subvencionado, pero en algunos cursos el alumno tiene derecho a una beca de estudio.
Además, en Suecia hay algunas escuelas internacionales que siguen currículos de otros países. Están financiadas en parte por el gobierno sueco, y sirven principalmente a los hijos de extranjeros que viven en Suecia por un tiempo limitado.










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